[Especial Halloween] Crítica: La Cumbre Escarlata



La Cumbre Escarlata puede parecer a simple vista una película más de terror. De hecho, tiene varios elementos de terror en ella, ya que el gran Guillermo del Toro ha mantenido en la película escenas de miedo, sangre, violencia, sexo, algo de gore, fantasmas, y una mansión decrépita y encantada. El problema, es que La Cumbre Escarlata no es solo una película de terror, porque con un director como él, la propia producción no sabe decidirse por qué quiere ser. 
La historia comienza con Edith Cushing, maravillosamente interpretada por Mia Wasikowska (Alicia en el País de las Maravillas, Stoker), contándonos que ella ha visto fantasmas desde siempre, para dar paso a un flashback al funeral de su madre, lo que lleva al primer indicio de lo que parece será su pequeño e indeseado don. Catorce años más tarde, Edith es toda una mujer con aspiración a ser novelista, cansada de la aburrida vida y privilegios de pertenecer a la alta sociedad gracias al trabajo de su padre, en pleno siglo XX.

Pronto conoceremos a Thomas Sharpe (Tom Hiddleston; Thor, Los Vengadores), acompañado de su hermana, la misteriosa y fría Lucille (Jessica Chastain; The Martian, Mamá). Thomas es un baronet que llega desde Inglaterra en busca de un préstamo para recuperar la prosperidad de su familia al invertir en la arcilla roja que se encuentra en las minas bajo los cimientos de la mansión familiar. 
Más pronto aún sucederá una "misteriosa" tragedia que obligará a Edith a huir de su ciudad natal, recién casada con Thomas y comenzando una nueva vida en la ancestral casa de Allerdale Hall, la deteriorada mansión de los Sharpe, localización conocida como La Cumbre Escarlata. Allí volverá a ver fantasmas, y cuando comience la oscura aventura de descubrir quiénes eran esas personas muertas, destapará secretos de la familia Sharpe que hubieran estado mejor enterrados.
La actuación de este trío de actores es intachable, si bien tengo la sensación de que Tom Hiddleston siempre hace el mismo estilo de papel (casi) en sus últimas películas. El personaje de Lucille es el típico que sabes que es malo desde el primer momento, pero que estás deseando ver sus próximos movimientos, y verla en acción es genial. Aunque, para mi gusto, la mejor actuación se la lleva Mia.

Hay una escena casi al comienzo de la película, cuando Edith muestra el manuscrito de su novela a un editor, el cual le recrimina que su historia es una de fantasmas. Pero Edith, admiradora de Mary Shelley, le explica que ella no ha escrito una novela de fantasmas, sino que es una novela de amor en la que aparecen fantasmas.
Y eso es, en síntesis, lo que es La Cumbre Escarlata: una historia de romance gótico con tintes de terror y misterio. Un descenso a los horrores que lo paranormal y lo humano pueden llegar a concebir. 

La Cumbre Escarlata es una película que capta poderosamente la atención por su belleza a nivel visual, con un vestuario y una puesta en escena rica en detalles, luz, contrastes y una gama de colores propia de la época, pero con un tinte espeluznante y victoriano. 

NOTA FINAL
8,5/10

Juan Manuel Sarmiento

Un blog dedicado al mundo literario y al séptimo arte. Los autores Juanma Sarmiento (creador del blog), Manuel Castilla, Cipri Cáceres e Ingeniera sin H os traemos reseñas, críticas y demás secciones relacionadas con la literatura, las series y las películas. Esperamos veros en los comentarios :)

2 comentarios:

  1. ¡Hola!
    Tengo muchas ganas de ver esta película, a ver si puedo aprovechar y verla en la fiesta del cine. Me gusta mucho el vestuario elegido y creo que la película me gustará.
    Un beso

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    1. Además, es perfecta para aquellos a los que "no les guste" ver pelis de miedo, porque aquí, habrá otros temas más importantes que el terror (salvo algún que otro pequeño susto :P )
      Gracias por comentar, saludos!

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